El Fin del Videoclub Había Comenzado
En 2008, Netflix tomó la decisión que lo transformaría de empresa de alquiler de DVDs por correo a la plataforma de entretenimiento más grande del mundo: apostar todo por el streaming. Ese año, Netflix lanzó su aplicación para el reproductor Roku (el primer dispositivo de streaming dedicado), se integró con Xbox 360 y comenzó a negociar acuerdos con fabricantes de televisores inteligentes. El videoclub, que había dominado el entretenimiento doméstico durante 30 años, recibió su sentencia de muerte.
La Revolución del Roku
El 20 de mayo de 2008, Netflix y Roku presentaron el Netflix Player, el primer dispositivo diseñado exclusivamente para streaming. Por 99 dólares, permitía ver películas y series ilimitadas en el televisor sin usar una computadora. Era lento, tenía un catálogo limitado y la calidad de imagen era mediocre por los estándares actuales. Pero era el futuro hecho hardware. En los meses siguientes, Netflix anunció acuerdos similares con Samsung, LG, Sony y Microsoft. El streaming llegaba a la sala de estar.
La Batalla del Ancho de Banda
El mayor obstáculo para el streaming en 2008 no era la tecnología de Netflix sino la infraestructura de internet. Las conexiones de banda ancha promedio en Estados Unidos apenas superaban los 4 Mbps, suficientes para video de definición estándar pero insuficientes para HD. Netflix desarrolló su tecnología adaptativa que ajustaba la calidad según la velocidad de conexión. Fue también en 2008 cuando comenzó el debate sobre la «neutralidad de red»: si los proveedores de internet podían cobrar más a Netflix por usar tanto ancho de banda.
Blockbuster Ignora la Señal
Mientras Netflix construía su futuro digital, Blockbuster seguía apostando por sus tiendas físicas. La empresa tenía 9,000 establecimientos en todo el mundo y 60,000 empleados. Sus ejecutivos no creían que el streaming reemplazaría al alquiler físico. En 2008, Blockbuster perdió 374 millones de dólares. Intentó lanzar su propio servicio online, demasiado tarde y demasiado mal. Para 2010 declararía quiebra. Hoy solo queda una tienda Blockbuster en el mundo, en Bend, Oregon, convertida en atracción turística.
El Modelo que Cambió Todo
El streaming que Netflix popularizó en 2008 transformó no solo el entretenimiento sino toda la economía de la atención. Hoy, Netflix compite con Disney+, HBO Max, Amazon Prime, Apple TV+ y docenas de servicios más en una guerra de plataformas que gasta cientos de miles de millones en contenido. La industria cinematográfica se adaptó o murió. Los cines perdieron relevancia. Y todo porque un servicio de alquiler de DVDs decidió apostar por internet en 2008.
